Cuidados naturales para el caballo

Contenido:

 

Hipoterapia.

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DIFERENTES MODALIDADES DE TERAPIA ASISTIDA POR CABALLOS
  • LA HIPOTERAPIA.
  • LA EQUITACIÓN TERAPÉUTICA.
  • LA EQUITACIÓN ADAPTADA DEPORTIVA.
LA HIPOTERAPIA La hipoterapia es una modalidad de terapia asistida por caballos que va dirigida a aquellas personas que por su grave discapacidad física y/o psicológica-cognitiva no pueden ejercer ninguna acción sobre el caballo. No conocen la causa-efecto de sus actos y por este motivo precisan de la ayuda de diferentes profesionales:
  • Un profesional de la equitación o bien una persona familiarizada con el mundo del caballo que lleve a este del ramal.
  • Uno o dos acompañantes laterales que velen por la seguridad del jinete.
  • Un profesional de la hipoterapia que dirija la sesión. Si los problemas son físicos el profesional ideal es el fisioterapeuta o médico rehabilitador. Si son psicológicos el profesional puede ser del mundo de la educación y/o la salud mental.

Los objetivos que se trabajan en Hipoterapia son básicamente del área física psico-motriz, ya que se aprovecha el movimiento tridimensional del paso del caballo para mejorar y potenciar aspectos como: el equilibrio, el tono muscular, el control postural… Aunque se centren en el área física también se trabajan objetivos de otras áreas: comunicación, socialización, mejora de la autoestima…

LA EQUITACIÓN TERAPÉUTICA En esta modalidad de terapia asistida por caballos, la persona que la practica ya puede ejercer alguna acción sobre el caballo, ya sea en el momento de higiene, en el de preparación del material o en el acto mismo de montar a caballo. Las sesiones son conducidas por diferentes profesionales (psicólogos, educadores, profesores de enseñanza especial, profesores de equitación, psiquiatras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas…) formados en equitación terapéutica. Con estos alumnos se trabajan objetivos de las diferentes áreas: psicológica-cognitiva, comunicativa, psico-motriz, social, y de aprendizaje; y dependiendo de la problemática que presenten los diferentes alumnos, se incide más en una serie de objetivos o en otros. Cabe decir que en esta terapia no se enseñan habilidades de equitación específicamente, sino que el caballo es el agente motivador que permite al terapeuta y a su equipo trabajar los diferentes objetivos planteados.            

  LA EQUITACIÓN ADAPTADA La Equitación Adaptada va dirigida a aquellas personas que practican la equitación como deporte pero que precisan adaptaciones para poder montar a caballo. Dichas adaptaciones pueden ser en los accesos: rampas, podiums que permiten a las personas con discapacidades físicas subir al caballo de forma cómoda, rápida y segura; o bien en el material: riendas adaptadas que facilitan el manejo del caballo, monturas adaptadas que mejoran el equilibrio del jinete… Estas personas poseen un buen nivel de equitación y esto los puede llevar a niveles competitivos, ya sea en el mismo club donde practican el deporte o a altos niveles como los Juegos Paralímpicos. Estos jinetes precisan de un instructor especializado que conozca la discapacidad y que tenga la formación adecuada para potenciar al máximo la habilidad de sus alumnos.

EL CABALLO TERAPEUTA

Está claro que no cualquier caballo es adecuado para realizar trabajos de equitación terapéutica y/o hipoterapia.

Para escoger a nuestro caballo nos fijaremos tanto en aspectos físicos como de comportamiento siendo los dos de suma importancia.

Vamos entonces a  detallar las características básicas de estos dos aspectos fundamentales:

-         Comportamiento y carácter del caballo:

El caballo terapeuta debe tener como característica fundamental un carácter apacible y a la vez despierto.

Debe destacar por su nobleza de trato tanto en las tareas que se realizan pie a tierra (higiene, preparación antes de montar), como en el momento de montarlo.

Un caballo inquieto, que no acepta el cepillado y se mueve lateralmente, o que bien no acepta de buen grado que se le ensille o se le ponga la embocadura debe quedar descartado ya que puede resultar peligroso para nuestros alumnos con discapacidad pues les infundirá respeto y tal vez miedo, y sin la confianza de nuestros alumnos no podemos desarrollar correctamente nuestro trabajo.

En los momentos previos a montar el caballo debe permanecer totalmente parado y no debe iniciar la marcha hasta que nosotros se lo indicamos. Un caballo que no sabe permanecer quieto al lado del podio o la rampa, que se asusta o que empieza a andar solo sentir el peso del jinete en el estribo debe ser enseñado y hasta ese momento también debe descartarse.

El caballo terapeuta debe ser tranquilo en la pista, fácil de parar con ayudas mínimas (en ciertos alumnos sin usar las riendas y con otros sin usar las piernas). Tiene que dejarse llevar desde el suelo con el ramal. Los caballos que trabajan bien a la cuerda son muy útiles. Una buena base de doma nos ayudará en todos estos aspectos.

Un aspecto importante en este apartado es que el caballo debe tolerar el trabajo rutinario, compuesto casi siempre por mucho paso ,trote y poco galope. Un caballo brioso o con exceso de energía es desaconsejable, a no ser que antes de la sesión se monte o se le de cuerda para que después se comporte de la forma deseada.

En definitiva el caballo de terapia  tiene que destacar por su prestancia y paciencia.

-         Morfología, edad y movimientos del caballo.

Es aconsejable que el caballo de terapia no exceda el 1’60 m. de altura puesto que los  de más alzada dificultan el trabajo de los ayudantes laterales que en muchas ocasiones sostienen al jinete que necesita ayuda para mantenerse encima del caballo. La altura ideal para hipoterapia sería de 1’50 m.

Por lo que hace referencia a la conformación buscaremos a un caballo bien proporcionado, de dorso fuerte y grupa redondeada que permita una buena acción de los posteriores para que el paso sea amplio, y regular.

En aquellos casos en los que predomine la discapacidad física el caballo terapeuta debe poseer un paso alargado, cadenciado y regular ya que es gracias a este movimiento que se consiguen grandes progresos dentro del ámbito psico-motriz.

En general descartaremos a caballos con defectos graves en la conformación del dorso que les dificulten la marcha y caballos con cojeras en manos y/o pies.

Y para finalizar no es aconsejable usar caballos demasiado jóvenes, es preferible que hayan entrado en la edad adulta que les confiere más estabilidad emocional para afrontar el trabajo.

Fitoterapia en el caballo

La finalidad primordial de esta sección es la de dar a conocer las virtudes, propiedades y aplicaciones prácticas de ciertas plantas medicinales para su posterior utilización en el tratamiento de algunos  problemas y enfermedades de nuestros queridos caballos.

Comenzaremos por recordar la etimología del vocablo “fitoterapia” :terapia o tratamiento a través de las plantas. Las plantas como remedio se comenzaron a utilizar en el año 3.000 antes de Cristo. Los sumerios grabaron en tablillas de arcilla (otro día escribiremos sobre las virtudes de ésta en los équidos) las propiedades curativas de las plantas. Como vemos, mucho antes de que se creasen los fármacos, ya se curaban las enfermedades del caballo con el auxilio de las hierbas y plantas silvestres. No obstante no todas las plantas son válidas para los animales, pues las hay también muy perjudiciales e incluso venenosas. Ante la duda , consultar con un experto en el tema.


Uno de los objetivos de este apartado que hoy iniciamos  es que debido a la ausencia de efectos secundarios o contraindicaciones, la fitoterapia sea tu aliado y así recurriendo a sus principios activos crear , uno mismo, los remedios oportunos y más apropiados para nuestros caballos. Sería un gran logro.               

Nosotros, desde aquí, trataremos de responder las dudas o cuestiones que se planteen.

Una de las grandes ventajas en su utilización es que estimula las defensas, sin agredir al organismo de nuestros animales; si las utilizamos  correctamente y en su  justa medida. Hoy hablaremos de dos de ellas: la cola de caballo (por aquello del nombre) y  la caléndula.

COLA DE CABALLO

Es una planta sin flores que se desarrolla en lugares húmedos y arenosos, se le halla en la mayor parte de la Península especialmente en la mitad norte. Podemos recolectar sus tallos verdes en verano y secarlos a la sombra antes de ser utilizados; sin embargo los podemos adquirir en cualquier herbolario fácilmente. Se asemeja a la cola de un cCola de caballoaballo; de ahí su nombre; ya que realmente se denomina “equisetum arvense”. Es rica en sales de sílice, potasio y hierro entre otros componentes, también posee flavonoides y trazas de vitamina C. Como excelente diurético que es, su efecto evita que se acumule líquido en las extremidades del caballo, especialmente en los caballos de cuadra. Es muy remineralizante por lo que devuelve el vigor y fuerza a los animales. Tiene igualmente una acción antiinflamatoria que queda muy potenciada si se asocia con el harpargofito . Lo utilizaremos en heridas de difícil cicatrización o ulcerosas en forma de lavados y compresas.

 

CALENDULA

La caléndula officinalis también conocida como maravilla es muy cultivada en jardines y macetas debido a la belleza de sus flores y a su vistoso colorido. Sus flores oscilan entre un color anaranjado y un amarillo brillante. Sus componentes esenciales son: calendulina, flavonoides, carotenoides, sustancias amargas y aceites esenciales (materias minerales, albúmina, azúcares, resinas y sales de manganeso, entre otros).

En el comercio lo adquirimos en forma de tintura, aceite y pomada aunque igualmente la utilizaremos con los caballos en compresas, infusiones y fomentos. Como remedio casero podemos preparar la tintura en las siguientes proporciones: 100 gramos de flores de caléndula por medio litro de alcohol; se tendrá en maceración en una botella de cristal muy bien tapada durante una semana. Después se cuela el líquido y se exprime el residuo que queda para volverlo a colar utilizando una gasa. También obtendremos aceite de caléndula si maceramos sus flores en aceite de oliva en un recipiente de cristal durante 40 días en un lugar más bien cálido.

Esto lo indicamos como información pues siempre tenemos la posibilidad de comprar dichos productos en tiendas de dietética o herbolarios. Utilísima para curar y sanar heridas abiertas. Asociada al árnica mejor que mejor, sin embargo esta última es más eficaz en derrames y golpes y la caléndula en cualquier clase de heridas. Diríamos que como aplicaciones específicas y terapéuticas tendríamos:

a) desinfección y cicatrización de heridas, rasguños y golpes. En este apartado adelantamos que son muy válidos el uso del rabo de gato (planta) y del aloe vera.

b) Inflamaciones en general.

c) Ezcemas.

d) Quemaduras.

e) Picaduras de insectos

Caléndula Vamos a indicar como preparar una tisana o infusión, una decocción o cocimiento, una compresa… Infusión: Ponemos sobre un litro de agua a hervir en un recipiente de acero (cazo, cacerola…) cuando ya está hirviendo añadimos puñado y medio de las plantas en cuestión, apagamos el fuego si se trata de la flor de la planta y si es raíz dejamos que siga hirviendo un par de minutos . Una vez apagado tapamos y dejamos reposar unos 15 minutos y ya pasado el tiempo colar y darla a beber a nuestros caballos. Se puede endulzar con miel. 

Decocción o cocimiento: Se pone agua en un recipiente (ya indicado) echamos las plantas y se dejan macerar en el agua durante dos o tres horas (no imprescindible), luego ponemos fuego lento y al hervir se cuentan dos o tres minutos, apagando a continuación el fuego y queda tapado 15 minutos. Colamos y listo para tomar o aplicar en fomentos.

Los fomentos se realizan envolviendo en un trapo de seda o lino la planta que se ha preparado y la aplicamos en la parte del cuerpo que el caballo necesite; a veces utilizaremos cebolla, patata o bien otras ingredientes que iremos describiendo, todo ello liado y aplicado en la zona deseada. Después se pone con una toalla o tejido similar que queda encima de lo anteriormente expuesto. Se puede sujetar con vendas. En el próximo capítulo seguiremos con las plantas medicinales y describiremos los portentosos beneficios de la arcilla.

La arcilla en la curación de lesiones.

Desde la antigüedad el hombre ha utilizado los remedios naturales para curarse a si mismo y a sus animales de trabajo. La medicina científica es un invento relativamente reciente, y lo cierto es que en la antigüedad las personas y animales también enfermaban y se curaban, de una u otra forma.

Existen algunos remedios que dan resultados francamente satisfactorios y que son empleados desde hace mucho tiempo por los propietarios de caballos en la curación de lesiones. Uno de ellos es la combinación de arcilla con plantas medicinales.

En ningún caso se pretende sustituir la labor de un veterinario. Siempre se debe recurrir a a este para el diagnóstico y el tratamiento de las lesiones y enfermedades de nuestros caballos, pero puede complementarse con la aplicación de estos remedios siempre que nuestro veterinario esté de acuerdo.

Lo realmente interesante de los remedios naturales es la ausencia de efectos secundarios. La medicina moderna consigue resultados muy rápidos pero muchas veces estos brillantes resultados están empañados por efectos secundarios engorrosos. Los remedios naturales están libres de estos contratiempos, pero a cambio requieren de una dosis salomónica de paciencia, puesto que su acción es mucho más lenta.

"Polvo eres y en polvo te convertirás."

Detrás de esta frase se esconde un pequeño regalo, y es que tenemos que darnos cuenta de que la tierra crea toda nuestra alimentación, purifica y aporta nutrientes al agua, y realiza una gran regeneración de nuestro planeta. Los animales, como entidades que forman parte del planeta Tierra, forman parte de esa cadena de purificación, regeneración y alimentación, y pueden beneficiarse de las propiedades de la misma.

La tierra, químicamente hablando, contiene las principales sales minerales que el ser vivo necesita: sílice, fosfato, hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, entre otras. Las arcillas más interesantes desde el punto de vista terapéutico son las ricas en silice. Además de la sílice, elemento principal, y el silicato de alúmina, las buenas arcillas deben contener otros elementos minerales, tales como la cal, magnesio, óxido de hierro, óxidos alcalinos, etc.

Un análisis de Arcilla Terapeutica : Sílice: 49,10 % Alúmina: 14,61 % Sesquioxido de hierro: 5,65 % Calcio: 4,44 % Magnesio: 4,24 % Oxidos alcalinos: 3,08 % Anhídrido titánico: 0,74 % Humedad: 7,40 % Pérdida al fuego: 10,85 % La sílice desempeña un papel muy importante en los terrenos óseo, vascular, nervioso y respiratorio. Su acción sobre las fibras elásticas es primordial. Interviene en la constitución de los tendones, de la piel y de las fascias. Es un agente de remineralización y también antitóxico.

Las propiedades curativas de la arcilla se fundan en el poder regenerador, refrescante, desinflamante, descongestionante, purificador, cicatrizante, absorbente y calmante que posee la tierra.

Un poco de historia.

Antiguamente era muy empleada: los egipcios la usaban con fines curativos. También los griegos, como Dioscórides, autor de grandes tratados de plantas medicinales, ensalzaba sus cualidades curativas. También era empleada por los romanos, árabes y los pueblos orientales.

Un detalle interesante: el ejército francés la empleaba para paliar la gangrena que sus caballos se producían cuando no tenían herraduras. Se les entraba a unos establos cuyo fondo era barro o arcilla, y curiosamente los animales, una vez conocida la existencia de dicho lugar, instintivamente se dirigían a el para aliviar sus males.

Los caballos que viven en naturaleza no dudan en buscar un lugar fangoso para introducir la parte afectada en el barro. No estaría mal que las hípicas modernas contasen con una cuadra llena de barro o arcilla, para casos de recuperaciones.

Aplicaciones.

Puede ser útil tanto en uso interno como uso externo: si se añade al agua que damos a los caballos a beber. 4 o 5 cucharadas soperas por litro de agua sin hervir e incluso mezclada con la comida en forma de pequeñas bolitas.

En infecciones intestinales, la arcilla junto con el yogur de cabra sirve para restaurar el equilibrio bacteriano del sistema animal.

Es útil en llagas, úlceras, reconstrucción de tejidos (fracturas, lesiones). Neutraliza intoxicaciones provocada por venenos, y elimina toda suerte de sustancias nocivas para la salud del caballo. Tras beber arcilla se han constatado la expulsión de ciertas lombrices en los excrementos.

La arcilla tiene una gran capacidad de absorción: de hecho mezclada con sustancias que posean un olor penetrante, este desaparecerá al rato como resultado de la absorción de la arcilla.

La arcilla puede adquirirse de múltiples formas, si bien la más fácil y cómoda para nosotros es en herboristerías. Hay muchas clases de arcilla, dependiendo del destino final de la misma. Pero como indicación decir que para tratar las lesiones de un caballo es antieconómico comprar arcilla verde (empleada en cosmética, y cara). Resulta mejor comprar arcilla roja, en grandes cantidades, por ejemplo, un paquete de 10kg. Ambas van muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que las arcillas comerciales vienen irradiadas y muy cribadas.

La arcilla, cuanto más expuesta al sol y al aire esté, más activa será. No obstante, una vez preparada para su almacenamiento lo mejor es un lugar oscuro para alargar su conservación.

La arcilla no se adapta a la presencia de otras medicinas, por lo que no se aconseja combinar su acción con otros tratamientos.

Hay que emplear siempre una cuchara de madera, nunca metálica ni de plástico, para preparar la arcilla. Así mismo, el recipiente en el que la transportemos o almacenemos deberá ser de barro, nunca de vidrio, plástico o metal.

El agua que se utilice en su preparación deberá ser embotellada, nunca añadir agua del grifo.

No hay ningún problema en preparar grandes cantidades de arcilla de una vez, pues se conserva bien y aunque se seque solo hay que añadir una nueva cantidad de agua. Es una buena precaución moverla lo menos posible, y aplicarla sobre la cataplasma en el momento del emplasto. Se utilizará fría, templada o caliente dependiendo del problema que se quiera resolver.

Una receta que nos da Anthony Paalman en su libro "Entrenamiento de caballo de salto", para las patas del caballo después de ejercicio es la del famoso "Polvo Americano": un litro y medio de vinagre, 300cc de alcohol alcanforado, 100cc de árnica y 100gr. de sulfato cúprico en polvo. Todo ello se mezcla con arcilla azul. La mezcla se aplica sobre las patas de caballo en cantidades generosas. Después de una hora se aplica una segunda capa. A la mañana siguiente simplemente pasar la manguera por las patas para eliminar los restos. Resulta algo engorroso, pero los resultados son buenos.

Una vez usada la arcilla queda llena de toxinas y hay que desecharla. Si se emplea algún tipo de trapo para aplicar la cataplasma debe ser lavado concienzudamente antes de reutilizarlo.

En casos de tendones sobrecargados, o alguna lesión del estilo de tendinitis, se puede aplicar el "polvo americano" en las patas, tal y como dijimos en el párrafo anterior, y después vendar con papel de periódico, o también con plástico "film", para alimentos, lo que mantendrá la arcilla húmeda (pero caliente). Por encima podemos disponer las vendas de descanso, y también lo retiraremos al día siguiente. Hay que tener mucho cuidado siempre de no apretar de ninguna forma las patas del caballo, o dejar arrugas en las vendas, si bien la arcilla ejerce cierto efecto amortiguarte, ya que en caso contrario haremos más mal que bien a las patas del caballo.

En cualquier caso, es buena idea consultar el empleo de estos remedios con el veterinario, y que este nos explique cual es la aplicación más apropiada. De todas manera he aquí un compendio de las principales afecciones del caballo.